Para realizar un montaje con buen ritmo y co-relación entre sonido e imagen, los editores trabajan sobre la pista de audio. Eliminan los silencios o los fragmentos que no aporten al relato, cambian el orden de los clips, suben o bajan el volumen para darle mayor o menor intensidad a la escena y lograr sensaciones diversas. Con Windows Movie Maker puedes lograrlo. Presta atención al siguiente manual.
El trabajo sobre la pista de audio es muy similar al que se hace sobre el vídeo. Primero, debes importar un fichero de sonido al proyecto.
Ahora, asegúrate de tener la visualización en modo “Escala de tiempo”.
Muy bien, estás preparado para comenzar. Arrastra el archivo que importaste al canal de audio. Éste se encuentra sobre el margen inferior de la interfaz.
Una vez que lo tienes ahí, puedes comenzar a editar el fichero. Si te sitúas con el cursor sobre los bordes de la pista, verás una flecha doble. Con ella tienes la posibilidad de acortar la canción cuanto desees.
Ahora, para realizar cortes específicos en el interior de la pista, comienza a reproducirla a través de la pantalla de pre-visualización.
Cuando quieras eliminar un fragmento del tema, sólo tienes que hacer clic sobre el botón “Dividir el clip en dos clips en el fotograma actual”, ubicado debajo del monitor de Movie Maker.
Con esa opción elegirás el inicio y el fin del corte. Verás cómo en el clip ubicado en la línea de tiempo se producen dos líneas oblicuas en la sección seleccionada.
Haz clic con el ratón sobre ella y presiona el botón “Supr” de tu teclado. Listo, ya has eliminado una porción de la pista de audio.
Puedes repetir el proceso cuantas veces quieras para darle el ritmo y el sentimiento que necesitas en tu montaje. Windows Movie Maker es la mejor y más sencilla opción para editar tus obras.